
Leticia Camacho Téllez
No se puede vivir en libertad cuando cualquier viento o situación te sacude.
Y eso no cambia hasta que te conoces, te reconoces y reconoces a los demás.
Así, no eres libre
eres esclavo de todo
Si estás acá, estás en otra liga.
No eres el que sobrevive, el que está ahogándose y busca un salvavidas.
No.
Tu ya inviertes en ti. Ya te has dado cuenta de que el crecimiento personal no es un lujo, es una decisión, es una prioridad, por eso vas a cursos, lees y buscas actualizarte.
Pero hay una actualización que no viene en ningún curso, ni en ningún libro, ni en ninguna conferencia.
Y es la más importante de todas: actualizarte a ti mismo.
El celular te avisa de forma periodica que requiere actualizaciones.
Insiste. Insiste.
Y si lo ignoras, se actualiza solo.
Tú llevas años con la misma versión… y ni cuenta te das.
No porque no quieras, sino porque el ruido del día a día te ha hecho olvidar lo básico:
detenerte, revisar, reconocer.
El piloto automático te lleva, pero no te cuestiona.
Te mantiene en movimiento, pero no te hace crecer.
Hay dos habilidades básicas en la vida que debes aprender y dominar si quieres tener éxito:
Conocerte a ti mismo.
Y conocer a los demás.
Cada día envío un correo electrónico en el que cuento cómo conocerte mejor a ti —primero— y luego a los demás.
¿Qué recibes al dejar tu correo?
Un correro electrónico en el que cada día intentaré venderte.
Y lo haré de una forma en la que insistiré e insistiré día tras día.
Quizá eso te dé una pista.
Si no te limitas a leer lo que escribo, sino que te fijas en lo que comparto, encontrarás lecciones para conocerte y reconocerte —sea cual sea tu situación— que aunque no compres nada, ya te habrás llevado algo.
Ahórrate un disgusto
Si tienes miedo de que tu correo se sature, si te sientes abrumado…
Entonces no te suscribas.
Este espacio no es para el que se esconde detrás de la bandeja de entrada.
Es para el que está dispuesto a detenerse, leer, pensar y actuar.
¡ADVERTENCIA!
Si solo buscas frases bonitas, NO te suscribas.
Si te da miedo que te digan “cambiaste”… NO te suscribas.
¿Por qué no vives en libertad? Porque cualquier viento o situación te sigue sacudiendo, te descoloca.
Y eso no cambia hasta que te conoces, te reconoces y reconoces a los demás.
Deja tu correo y empezamos.